
Como ya sabemos, la IA está entrenada por humanos, al menos, por datos aportados por humanos. Esto crea muchas veces lo que se denominan los «sesgos de la IA», respuestas distorsionadas derivadas de datos distorsionandos con los que se ha producido el entrenamiento.
Esto ocasiona toda clase de prejuicios que han causado grandes escándalos en la sociedad. Se prevé que los sesgos disminuyan con el avance del tiempo y mejores datos de base para entrenar a las máquinas.
Como prueba de generación de imágenes, Bloomberg solicitó la creación de más de 5.000 imágenes de IA y descubrió que «el mundo según Stable Diffusion está dirigido por hombres blancos como directores generales». Las mujeres rara vez son médicas, abogadas o juezas. Los hombres de piel oscura cometen delitos, mientras que las mujeres de piel oscura voltean hamburguesas».
Sesgos que frenan las expectativas de tecnología «sana» que debe aportar la Inteligencia Artificial.




